viernes, 29 de junio de 2007

El París de mi mente

"Bon nuit" me dijo esa noche. "Bon Nuit" respondí. Me tomó del brazo y me llevó lejos de aquí, a la ciudad de la luces, miles de estrellas recostadas sobre el manto oscuro de la ciudad.
"Bienvenue vers Paris de votre espirit"
Era el París de mi mente, con barrios en sepia y edificios rosa pastel, con artistas callejeros de candida tristeza. Angeles que transitan entre la gente saludando con su acogedor aspecto demacrado.
El París de mi mente donde todo puede ser. Escucharas el piano de Ennio Morricone por toda la ciudad, impregnando cada pequeño detalle de romance, de passión, de pena y dulzura.
El París de mi mente, donde un grupo de locos nacionalistas brindan junto a sus ideales de libertad. Junto a los que han caido y que hoy gritan salud con jubilo, por ser heroes de una patria que se ha esfumado en el recuerdo colectivo, mas que para algunos sigue siendo su hogar.
El París de mi mente me aompaña en cada esquina de sus largas avenidas, llenas de perfume y tradición. Llenas de amantes apasionados que caminan acompañados de los dulces pétalos de una rosa. Llenas de grandes poetas que producen las palabras mas hermosas si las quieres oir. Llenas de asesinos errando a la vida con sus obras maestras. Llenas de conflicto y reconciliaciones.
El París de mi mente siempre tendrá una mesa con tu nombre en un restorán frente a "Gare Du Nord", donde verás las ilusiones salir y llegar al pitazo de un maquinista tan etereo como las ilusiones mismas y tan acogedor como las esperanzas que estas traen.
Frente a una plaza de estatuas humanas, donde podrás apreciar al "David", "La Pieta", algunos querubines y uno que otro dictador sobre su corcel quien representa en un juego infinito los momentos de tu vida, siempre habrá una silla y un Capuchino con canela junto a Borges quien te recitara que haría si volviese a nacer.
EL París de mi mente siempre tiene música en sus discoteques, todo el mundo en una pista de baile, todo el romance en un baile. Siendo testigos sin querer de la mágica copula entre la música y las luces, entre el ambiente y yo.
El París de mi mente suda jazz por sus miles de pequeños escenarios de trompetas con historia y voces melancolicas de millones de alegrias.
El París de mi mente siempre guarda algunas calles vacías para mi, donde la lluvia nunca deja de caer, siempre tan simple como puede ser, llevandose los malos recuerdos de esta ciudad, limpiando sus heridas, calmando sus penas.
El París de mi mente mantiene sus prados cubiertos de colores como un gran cobertor donde uno puede arrullarse y dormir, sin miedos, sin penas. Donde la luna juega el papel de madre cariñosa cuidandote cada noche desde lo alto, aunque no quieras verla.
El París de mi mente tiene esas calles dibujadas por miles de pequeñas manos, manos de hermanas, hijos, nietos. Manos de los artistas mas inocentes y las obras mas puras.
El París de mi mente siempre tiene un banco en la plaza, donde estaré sentado viendo como el mundo pasa, como las esperanzas deslumbran al sol en su recorrido fugaz, Ese sol que solo siente envidia de tal ciudad.
En ese banco de esa ciudad, me encontrarás discutiendo de lo que sea con quien sea, nunca importó que se discutía, solo importa si te quieres acompañar y pasar un buen rato.

"Bienvenue vers Paris de mon espirit"

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